La metanfetamina (desoxiefedrina) es un potente psicoestimulante. Es un agente agonista adrenérgico sintético, estructuralmente relacionado con el alcaloide efedrina y con la hormona adrenalina. El compuesto, en su forma pura, es un polvo blanco, cristalino, inodoro, de sabor amargo, muy soluble en agua o etanol.
Fue sintetizada en Japón, en 1919, tomando como modelo la molécula de anfetamina. Sin embargo, sólo comenzó a comercializarse en 1938, con el nombre de Methedrina. Originalmente se la utilizó en descongestivos nasales e inhaladores bronquiales.
La metanfetamina tuvo un rol relevante en el campo militar, para aumentar el rendimiento de las tropas. Fue utilizada por combatientes de la guerra civil española y, luego, muy extensivamente, en la segunda guerra mundial. En Japón, se le ha atribuido la conducta temeraria de los kamikazes. Formaba parte del equipamiento de la infantería alemana de las Blitzkriegs, e integraba el uniforme de la Luftwaffe: en caso de sobrevivir a un accidente, el piloto podría subsistir unos 4 días prescindiendo de alimentos y descanso; sólo debía procurarse agua para evitar la deshidratación. En Inglaterra, fue prescrita durante la guerra al ejército de Montgomery y a la fuerza aérea.
En 1971, la Convención Internacional de Psicotrópicos sometió a control la metanfetamina, ubicándola en la Lista II, por lo que su circulación se vio drásticamente reducida, pero continuó siendo legal.
En la actualidad, este status sigue siendo válido (aunque sólo sea nominalmente) en la mayoría de los países, incluyendo ejemplos tan dispares como Estados Unidos, Chile y Argentina. En el Reino Unido la forma oral está en Lista II (Clase B, en su legislación).
Aunque la estructura química de la metanfetamina es similar a la de la anfetamina, sus efectos sobre el sistema nervioso central son más pronunciados. La molécula de metanfetamina tiene la habilidad de cruzar muy fácilmente la barrera que separa al cerebro del resto del cuerpo, técnicamente conocida como barrera hematoencefálica. Esta habilidad permite que los niveles de sustancia en el cerebro alcancen unas 10 veces los niveles en sangre, logrando ejercer su acción casi exclusivamente sobre el sistema nervioso central.
Como ya se ha mencionado, la metanfetamina es un estimulante incluido por la Convención Internacional de Psicotrópicos en la Lista II (Schedule II), lo cual significa que la droga tiene un alto potencial de adicción y sólo es accesible por medio de recetas médicas oficiales, que no se pueden renovar.
La metanfetamina es conocida por su reputación de estimulante adictivo. Como la anfetamina, esta droga incrementa la actividad, reduce el apetito y produce una sensación general de bienestar. Excita receptores neuronales vinculados a las señales de recompensa y gratificación: produce euforia, alivia la fatiga y mejora el rendimiento en tareas simples.
Se fabrica en laboratorios clandestinos usando procedimientos sencillos e ingredientes relativamente baratos, generalmente de fácil acceso. Por esta causa, sobre todo en Estados Unidos, se han establecido normas legales sobre una serie de sustancias químicas que pueden servir como precursores o reactivos en la síntesis de esta droga, por ejemplo la efedrina. Estos factores se combinan para hacer de la metanfetamina una droga de gran circulación, cuyo abuso está muy extendido en Estados Unidos y en varios países de Europa.
El producto vendido en la calle se conoce por muchos nombres como "anfetas", "meta" y "tiza" en español (o bien: meth y crank, en inglés). El clorhidrato de metanfetamina consiste de pedazos de cristales transparentes parecidos al hielo, que se pueden inhalar fumándolos. En esta forma se conoce como "hielo", "cristal" y "vidrio" en español (ice, crystal, glass en inglés).
Los efectos de la metanfetamina pueden durar hasta 6 u 8 horas. Los adictos a esta sustancia, pueden permanecer despiertos durante varios días. Esto genera un creciente agotamiento físico, psicológico y cognitivo. Sin embargo, la droga bloquea las señales somáticas (como fatiga, sueño, hambre) que advierten sobre el deterioro funcional progresivo. En estos casos, una vez que la droga abandona el organismo, estos sujetos pueden experimentar estados de gran agitación psicomotriz, a veces asociados con comportamientos violentos y delirios persecutorios, llegando a cuadros de disociación psíquica apenas distinguibles de los que caracterizan a una esquizofrenia de tipo paranoide. Estas manifestaciones psiquiátricas de toxicidad se producen por sobredosificación y en casos de adicción crónica a dosis altas (especialmente por vía parenteral); en estos casos se denominan psicosis anfetamínicas en la práctica clínica.
El uso y dependencia al cristal ( tiza, anfetas, mets, étc) ,se ha incrementado de manera alarmante y catastrófica en el Estado de Sonora en las últimas dos décadas, dañando a población cada vez más joven, ( edad de inicio detectada entre 10 y 12 años de edad) constituyen un grave problema de salud pública y tienen además, importantes consecuencias negativas que trascienden en el ámbito de la salud individual (muerte súbita , infartos, embolias, envejecimiento prematuro, pérdida de dentadura, étc) y repercuten en la familia(violencia , robos), en la escuela ( abandono de los estudios), en el trabajo y en la sociedad( accidentes, robos con violencia, violaciones, asesinatos bajo el influjo del cristal).
El abuso y dependencia a las sustancias psicoactivas o psicotrópicas, de uso ilícito, constituyen un grave problema de salud pública y tienen además, importantes consecuencias negativas que trascienden en el ámbito de la salud individual y repercuten en la familia, en la escuela, en el trabajo y en la sociedad.
Diversos estudios y sistemas de información y vigilancia, dan cuenta de la magnitud y de las tendencias del uso y abuso del “cristal” en nuestro país, lo que ha permitido establecer que el abuso del cristal y las otras metanfetaminas constituyen nuestra problemática más importante, seguida por el alcoholismos , el tabaquismo y el consumo de otras sustancias psicoactivas.
La adicción a sustancias de diseño como el cristal, tiene una dinámica diferente por la aparición de nuevas formulas caseras, formas de uso y patrones de consumo que se han desarrollado recientemente, y se presenta de manera fundamental en zonas urbanas, con marcadas diferencias regionales. Además, el uso de unas sustancias aumenta el riesgo del consumo de otras y la aparición de muchas enfermedades trasmisibles.
Entre los problemas asociados a las metanfetaminas se pueden citar: conducta violenta, pérdida de la dentadura, conducta sexual riesgosa, infartos cerebrales y daño hepático irreversible, trastornos psicóticos y delirantes. Cicatrices y lesiones de la piel, enfermedades cardiovasculares. El uso y abuso de otras sustancias psicoactivas conlleva a la aparición de problemas psicosociales y psiquiátricos, enfermedades de transmisión sexual, criminalidad, lesiones por causa externa, alteraciones en la gestación (retraso en el crecimiento intrauterino, abortos, parto pretérmino y muerte fetal, entre otros), síndrome de abstinencia en el neonato, cambios a nivel neuronal y muerte súbita, entre otros.
El uso y abuso de las metanfetaminas, representan una preocupación creciente para el gobierno federal, las entidades federativas y la sociedad en general. Esta problemática exige contar con una variedad de recursos humanos y técnicos, así como con la coordinación de las instituciones y programas disponibles en el país, de tal modo que permita implantar estrategias y acciones de prevención, tratamiento, normatividad y legislación, así como de sensibilización y capacitación, para garantizar que las acciones beneficien a la población.
En las dos últimas décadas las adicciones de han convertido en un problema prioritario de la salud pública, fundamentalmente en el Estado de Sonora (2272 casos atendidos en el 2007) según los reportes del SISVEA , por el inicio cada vez más temprano en el consumo, el índice elevado de consumo, los graves daños originados al individuo, la familia y a la comunidad que le rodea y la amplia zona fronteriza que comparte con el país mayor consumidor de sustancias los Estados Unidos)
. Combatir la adicción al cristal y prevenir esta enfermedad implica un reto y un compromiso importante para la sociedad en general la prevención de las adicciones
Sensibilizar a la población sobre las causas y consecuencias del consumo, hacer detección y un diagnóstico oportuna permitirá comprender mejor sus problemas y ofrecer un adecuado tratamiento que lo ponga al margen o que disminuya el riesgo para caer en las adicciones
General.
Concienciar y sensibilizar a la población sonorense acerca del consumo perjudicial del Cristal; las consecuencias irreversibles personales, familiares y sociales.
Particulares:
1.- Informar a la población acerca de los factores de riesgos para las adicciones a la droga de mayor disponibilidad y con efectos devastadores sobre la vida mental de los niños, adolescentes y adultos.
2.- Sensibilizar a la población general con la exposición de la verdadera realidad que están viviendo las personas consumidoras de cristal, para no permitir contacto alguno con la droga.
3.- Transmitir en cadena estatal por radiodifusoras y televisoras de la entidad este programa, “La oscuridad del cristal”, con testimoniales de adictos y ex adictos a esta droga, a las familias.
Sensibilizar al 78% de la población sonorense con edades entre los 5-45 años de edad sobre las causas y consecuencias del consumo de las metanfetaminas, como una estrategia de prevención.
Las metas numéricas no implican al 100% por considerarse que de acuerdo a los datos más recientes del INEGI, el 23 % de la población rebasa los 45 años o tiene menos de 5 años.
Para fines de organización y medición se tomarán en cuanta los habitantes registrados en el último censo nacional de población:
clave del municipio |
Municipio |
Habitantes
(año 2005) |
001 |
Aconchi |
2452 |
002 |
Agua Prieta |
70303 |
003 |
Alamos |
24493 |
004 |
Altar |
8357 |
005 |
Arivechi |
1280 |
006 |
Arizpe |
2959 |
007 |
Atil |
734 |
008 |
Bacadéhuachi |
1264 |
009 |
Bacanora |
767 |
010 |
Bacerac |
1346 |
011 |
Bacoachi |
1456 |
012 |
Bácum |
20892 |
013 |
Banámichi |
1464 |
014 |
Baviácora |
3404 |
015 |
Bavispe |
1263 |
016 |
Benjamín Hill |
5285 |
017 |
Caborca |
70113 |
018 |
Cajeme |
375800 |
019 |
Cananea |
32157 |
020 |
Carbó |
4644 |
021 |
La Colorada |
1754 |
022 |
Cucurpe |
798 |
023 |
Cumpas |
5776 |
024 |
Divisaderos |
681 |
025 |
Empalme |
50663 |
026 |
Etchojoa |
55697 |
027 |
Fronteras |
7470 |
028 |
Granados |
938 |
029 |
Guaymas |
134153 |
030 |
Hermosillo |
701838 |
031 |
Huachinera |
1223 |
032 |
Huásabas |
865 |
033 |
Huatabampo |
74533 |
034 |
Huépac |
1032 |
035 |
Imuris |
10517 |
036 |
Magdalena |
25524 |
037 |
Mazatán |
1363 |
038 |
Moctezuma |
4322 |
039 |
Naco |
6010 |
040 |
Nácori Chico |
1743 |
041 |
Nacozari de García |
11961 |
042 |
Navojoa |
144598 |
043 |
Nogales |
193517 |
044 |
Onavas |
392 |
045 |
Opodepe |
2634 |
046 |
Oquitoa |
409 |
047 |
Pitiquito |
9117 |
048 |
Puerto Peñasco |
44875 |
049 |
Quiriego |
3049 |
050 |
Rayón |
1543 |
051 |
Rosario |
5165 |
052 |
Sahuaripa |
5792 |
053 |
San Felipe de Jesús |
312 |
054 |
San Javier |
242 |
055 |
San Luis Río Colorado |
157076 |
056 |
San Miguel de Horcasitas |
6036 |
057 |
San Pedro de la Cueva |
1429 |
058 |
Santa Ana |
14638 |
059 |
Santa Cruz |
1786 |
060 |
Sáric |
2486 |
061 |
Soyopa |
1209 |
062 |
Suaqui Grande |
1102 |
063 |
Tepache |
1184 |
064 |
Trincheras |
1670 |
065 |
Tubutama |
1751 |
066 |
Ures |
8420 |
067 |
Villa Hidalgo |
1565 |
068 |
Villa Pesqueira |
1374 |
069 |
Yécora |
6089 |
070 |
General Plutarco Elías Calles |
12416 |
071 |
Benito Juárez |
20447 |
072 |
San Ignacio Río Muerto |
13244 |
FUENTE: INEGI. II Conteo de Población y Vivienda 2005.